Caminos de la Evangelización: Michoacán

Introducción

El proyecto tiene en cuenta las necesidades del viajero europeo, por lo que la duración prevista de cada itinerario es de 10 a 15 días, e incluyen experiencias de tipo cultural, gastronomía, artesanías, vivencia religiosa y sano descanso

Por cuestiones de logística, así como por el interés y la riqueza cultural que representa, las propuestas dan inicio en la Ciudad de México y tienen su punto de partida en la Basílica de NS de Guadalupe.

Itinerario

Día de arribo a la Ciudad de México con asistencia en el aeropuerto y traslado privado al hotel en una zona céntrica de la ciudad. Cena de bienvenida y descanso.

El primer día inicia visitando la Basílica de NS de Guadalupe, una meta de peregrinaje que revela la ternura y compasión de una madre que bendice y protege a sus numerosos visitantes. En este santuario se puede celebrar la misa de inicio de la peregrinación, para después realizar una visita a la Catedral Metropolitana de la ciudad, baluarte religioso, arquitectónico y artístico donde confluye el arte virreinal y colonial. El día transcurre paseando por las calles del centro histórico de la gran ciudad de México, escuchando, admirando y conociendo una nueva cultura. Por la noche es altamente recomendable asistir al ballet folclórico de México de Amalia Hernández, en el majestuoso Palacio de Bellas Artes, punto de encuentro de arte y cultura mexicana e italiana.

Después de la visita de dos días en la ciudad de México, la ruta da inicio en el estado de Michoacán, concretamente en el pueblo mágico de Cuitzeo cuyo significado es lugar de tinajas, un lugar de encanto adornado por su lago cristalino, el segundo más grande de México. En este pueblo se encuentra uno de los testimonios mejor conservados de la arquitectura religiosa, el Museo de la Estampa (antes ex-Convento de Santa María Magdalena). Se recomienda comer cerca del lago para disfrutar de sus frescos mariscos y su especialidad charal, así como visitar la zona arqueológica Tres Cerritos que transporta al pasado y permite conocer un poco sobre tradiciones ancestrales de sus habitantes. Se recomienda pernoctar en Morelia, la capital, que está a pocos kilómetros.

“La ciudad de la cantera rosa” Morelia, declarada patrimonio de la humanidad en 1991 es una ciudad está llena de historia y arquitectura. Aquí se visita la catedral de Morelia, con un estilo barroco, vitrales italianos y el órgano San Gregorio Magno (el tercer órgano más grande de todo Latino América) una verdadera experiencia; el palacio de Justicia, que cuenta con un museo que relata la historia de la ciudad antiguamente llamada Valladolid. Se sugiere recorrer la calzada de Guadalupe para conocer sobre más de esta histórica ciudad y visitar el museo del dulce en donde se podrá probar el platillo estrella de Morelia: el ate

La ruta continúa al pueblo de Santa Fe de la Laguna, el primer pueblo-hospital fundado por el Obispo Vasco de Quiroga (Tata Vasco). Aquí también se visita el templo de San Nicolás de Bari, templo más importante del pueblo con su estilo característico de la época colonial. Es una buena ocasión para visitar algún taller de artesanías purépechas, de técnica de barro bruñido, y aprender más sobre su cultura. Continuación hasta llegar a la capital del imperio purépecha, Tzintzuntzan. En este pueblo mágico lleno de momentos históricos, como ser la primera ciudad de Michoacán y ofrecer la primera misa en Michoacán, es obligado visitar el ex convento de Santa Ana, en donde Tata Vasco tomó su puesto como el primer Obispo de Michoacán; y la zona arqueológica Yacatas que fue el centro ceremonial y de control político del pueblo purépecha. Se recomienda visitar los mercados de cerámica y paja para apoyar sus artesanías tradicionales, muchos de ellos inspirados por el propio Tata Vasco.

A través de un recorrido en lancha atravesando el lago de Pátzcuaro se llega a la panorámica isla de Janitzio, en donde lo primero que llama la atención es el monumento de José María Morelos y Pavón en cuyo interior el artista mexicano Ramón Alva de la Canal pintó la vida del héroe nacional. La isla de Janitzio es por tradición el lugar donde se celebra el día de los muertos en una procesión de luces y colores jamás vista en otro lugar. Al terminar la visita se hace un traslado en barca a la ciudad de Pátzcuaro a 10 km de la isla.

El pueblo mágico de Pátzcuaro, fundado por Vasco de Quiroga para ser centro político y religioso de la región, es un lugar con encanto provinciano donde se encuentra la peculiar Basílica de Nuestra Señora de la Salud, la cual está edificada sobre una pirámide purépecha y actualmente contiene los restos del Obispo Tata Vasco; también se podrán visitar: el museo de Artes e Industrias Populares, previamente el colegio de San Nicolas Obispo, fundado por Tata Vasco para la formación educativa de los sacerdotes españoles, que exhibe objetos elaborados por indígenas de la región; la Biblioteca Pública Gertrudis Bocanegra, antes convento agustino, donde hay un mural hecho por Juan O’ Gorman que exhibe los acontecimientos más importantes en la historia michoacana, así como la defensa de Tata Vasco por las comunidades indígenas. Se recomienda visitar la Casa de los once patios donde se encontrarán con varios talleres de artesanías locales y la Plaza Vasco de Quiroga para sentarse a apreciar todo lo que ofrece Pátzcuaro.

Nuestra siguiente parada es en el pueblo mágico de Santa Clara del Cobre en donde el cobre es un estilo de vida. En este pueblo lleno de artesanías se recomienda visitar la Iglesia de Nuestra Señora del Sagrario, fundada por la orden de las monjas Clarisas, dedicada a Santa Clara de Asís (patrona de los artesanos); el templo de la Inmaculada Concepción, en donde se rumora que el famoso Pito Pérez narraba sus desventuras al escritor José Rubén Romero; el Museo del Cobre que presenta las primeras manifestaciones purépechas y obras de arte popular mexicano, y cuenta con un taller de cobre para ver cómo se hacen algunas artesanías. Se recomienda visitar la plaza principal para ver el quiosco con su peculiar techo de cobre. Pernocta en Santa Clara.

La ruta sigue hasta llegar a la capital del aguacate, Uruapan (sinónimo de fertilidad) en donde murió el amado obispo Tata Vasco. Aquí visitaremos la Parroquia de San Francisco de Asís con su llamativa arquitectura por fuera y por dentro sus murales que combina lo científico y lo religioso; el museo indígena La Huatapera, antes hospital que ahora presenta piezas relacionadas con la religión y la vida indígena. Si uno se siente aventurero se recomienda visitar la casa más angosta del mundo y El Parque Nacional Barranca.

Seguimos nuestra ruta y llegamos al centro turístico de Angahuan para descansar hacer un tour en caballo para visitar el volcán Paricutín y las ruinas de la ciudad sepultada en San Juan Paricutiro (le dicen el templo de los milagros ya que aunque toda la ciudad quedó bajo cenizas, las torres del templo quedaron intactas). Se recomienda visitar el actual Templo de los milagros en el nuevo San Juan Parangaricutiro para hacer sus peticiones.

Por último, visitaremos el bello pueblo de Zacán en donde visitaremos la Iglesia de San Pedro, construida por los agustinos y famosa por sus detalles en la predela; La Huatapera de Zacán, que consiste en el antiguo hospital de la Inmaculada Concepción y su capilla que conserva uno de los cielos historiados mejor elaborados en la región que muestran imágenes de la Letanía Lauretana. Regreso a Morelia para la cena de despedida y pernoctar.

A la hora conveniente traslado al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso a la ciudad de origen.

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  • Este viaje incluye: hospedaje, transportación privada, guía durante todo el viaje, entradas y desayuno.
  • Contamos con al menos 2 salidas al año.
  • No incluye comidas ni cenas.
  • No incluye seguro de viajero.
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    Diana González

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